En un reportaje publicado por Nueva Alcarria, el Monasterio de Uclés se presenta como un ejemplo de cómo el patrimonio histórico puede convertirse en una experiencia cultural contemporánea. El antiguo convento de la Orden de Santiago, conocido como el «Escorial de la Mancha», reúne siglos de historia y diferentes estilos arquitectónicos, desde el plateresco hasta el herreriano y el churrigueresco.
En los últimos años, el monasterio ha incorporado una nueva dimensión cultural. Desde 2020, con la gestión de la Fundación Fernando Núñez, el conjunto ha comenzado a acoger conciertos, exposiciones, propuestas digitales y experiencias sensoriales que buscan conectar su patrimonio con nuevas formas de creación y con el desarrollo turístico y cultural de su entorno.
El artículo destaca iniciativas como Uclés Música, Emer_Gentes, Lux in Tenebris o Uclés Lux, que utilizan diferentes espacios del monasterio para crear experiencias en las que conviven música, iluminación, tecnología, gastronomía y creación contemporánea. De esta forma, lugares históricos como el patio barroco, la iglesia, la sacristía, el refectorio o las antiguas caballerizas adquieren nuevos usos sin perder su carácter patrimonial.
Además, el proyecto no se limita al propio monasterio, sino que busca extender su impacto al conjunto de la Mancha Alta conquense. La colaboración con instituciones y otros enclaves patrimoniales, como Segóbriga y la Laguna de El Hito, plantea una visión de territorio integrado en la que patrimonio, paisaje, cultura y naturaleza forman parte de una misma experiencia.
Así, Uclés se posiciona como un ejemplo de cómo la conservación del patrimonio puede ir acompañada de innovación y nuevas propuestas culturales, convirtiendo un monumento histórico en un espacio vivo, abierto a la sociedad y capaz de generar nuevas formas de conocer y experimentar su historia.

