En esta entrevista concedida a La Tribuna de Cuenca, David Pérez, director del proyecto cultural del Monasterio de Uclés, analiza la evolución y el futuro de Uclés Música cuando el festival está a punto de celebrar su cuarta edición. Pérez repasa el crecimiento de una iniciativa que ha logrado consolidarse como una de las citas culturales más relevantes de Castilla-La Mancha, reuniendo a miles de asistentes y a artistas de primer nivel en un entorno patrimonial único.
El responsable del proyecto destaca que el éxito de Uclés Música no se basa únicamente en su programación musical, sino en una propuesta cultural que integra patrimonio, paisaje, historia y creación contemporánea. En este sentido, subraya que el Monasterio de Uclés es mucho más que el escenario de los conciertos, ya que se ha convertido en el eje de una experiencia que permite dar nueva vida a uno de los conjuntos históricos más importantes de España y proyectar el municipio como destino cultural de referencia.
Pérez también pone en valor el impacto que el festival tiene en la comarca, tanto desde el punto de vista económico como social y cultural. Aunque reconoce que la cultura no puede resolver por sí sola problemas como la despoblación, considera que sí contribuye a generar oportunidades, fortalecer la identidad local y cambiar la percepción sobre el medio rural. A su juicio, Uclés Música demuestra que los pequeños municipios pueden impulsar proyectos ambiciosos y de gran calidad capaces de competir con los grandes ciclos culturales del país.
La edición de este año contará con actuaciones destacadas como las de Pablo López y Raphael, además de nuevas propuestas con el festival EMER-GENTES para enriquecer la experiencia del público. Este Festival, de gran valor cultural y patrimonial, se sitúa entre las propuestas que unen vanguardia, historia y raíces en lo rural consiguiendo disfrutar en igualdad de propuestas culturales de calidad y actualidad. De cara al futuro, David Pérez apuesta por seguir fortaleciendo la conexión entre patrimonio, música y territorio, consolidando a Uclés como un ejemplo de cómo la cultura puede convertirse en una herramienta de desarrollo y en un motor para construir nuevas oportunidades desde el corazón de la España rural.

